Astroestadística

Investigadores

Recientemente la astronomía está experimentado un cambio fundamental de paradigma: Los nuevos telescopios y nuevos computadores son capaces de generar y procesar cantidades ingentes de datos de modo que la interacción humana continua durante este proceso de datos resulta imposible. Este cambio de “reglas de juego” ha proporcionado el nacimiento de un nuevo campo de investigación (o, mejor dicho, el resurgimiento): la astroestadística.

Astroestadística es un término muy amplio que abarca todo tipo de tratamiento de datos en astronomía desde una perspectiva global, con el objetivo de detectar tendencias, anomalías, etc., cuando se estudian grandes poblaciones de objetos como un todo.

Resulta sorprendente que hasta hace pocos años los métodos estadísticos usados por los astrónomos hacian sonreir a los matemáticos/estadísticos por su antiguedad. Afortunadamente esta situación ha cambiado drásticamente, y la proliferación de grandes bases de datos provenientes de simulaciones y mapeos del cielo nos han permitido reciclar e innovar en el campo de métodos estadísticos (algoritmos de clasificación automática, procesos gausianos en modelado, etc.) que se benefician en su implementación de la robustez de los datos astronómicos.

Variabilidad

Diversos desarrollos tecnológicos conseguidos en cámaras y telescopios han permitido que el monitoreo de grandes cantidades de objetos celestes con alta y baja frecuencia de imágenes se esté convirtiendo en un tipo de data estandard para los astrónomos (tanto profesionales como aficionados). Esta avalancha de “películas celestes” nos ha permitido darnos cuenta de que el porcentaje de “objetos tranquilos” (que no varían su emisión a diferentes longitudes de onda) es mínimo, abriendose un mundo de posibilidades para encontrar los procesos físicos que producen estas variaciones en flujo (desde pulsaciones de las estrellas, interacciones con el material alrededor de protoestrellas o incluso núcleos de galaxias, manchas en la superficie, compañeras, etc.)

Bases de datos, muestras y el Observatorio Virtual

El término “avalancha de datos” se a convertido en “termino de moda” en los últimos años y la astronomía no se ha quedado “al márgen de esta tendencia”.  Los nuevos telescopios, instrumentos, clusters de computadores, etc., producen cantidades ingentes de datos que los astrónomos de hoy en dia tienen que saber almacenar y analizar de un modo eficiente.

Es por ello, que hoy en día, la formación en el uso de las bases de datos, ha pasado de ser exclusiva a estudiantes de ciencias de la información a ser casi parte del día a día de los investigadores en astrofísica.

El acceso transparente a todos estos datos (de muy distinta naturaleza, pensar en datos crudos y reducidos, cubos de espectros, imágenes con cientos de exposiciones separadas por segundos o fracciones de estos, visibilidades interferometricas, etc.), y su manejo de modo eficiente es el objetivo último del observatorio virtual.

El nombre puede resultar un tanto confuso: el observatorio virtual es un marco de trabajo, no un conjunto de datos en sí o una herramienta web en particular. El observatorio virtual es el producto de un acuerdo global entre astrónomos sobre cómo se pueden almacenar e intercambiar datos de modo que el usuario de este “observatorio” no necesite saber los detalles de cómo cada observatorio, grupo, consorcio, etc. almacena y distribuye sus propios datos. Básicamente es un traductor y “listado telefónico”, todo junto, que le permite al usuario buscar y compilar colecciones de datos de un modo eficiente. Ademas, diversas herramientas (bien presentadas como páginas webs o como aplicaciones para descargarlas y correrlas localmente) han sido producidas por una variedad de grupos que realiza análisis mas complejos sobre estas compilaciones de datos.