Niños de la escuela de Cachiyuyo reciben telescopio para su observatorio escolar

El eclipse fue efímero, pero los niños de la Escuela Hernán Aravena recibieron de parte la delegación de astrónomos que viajó a Cachiyuyo, un regalo que les durará muchos años y dará alas a su importante interés por la astronomía. Se trata del telescopio Celestron modelo NexStar 4SE, que tiene un diámetro angular de 102 milímetros, pesa diez kilos y tiene un valor de más de medio millón de pesos y gracias a su sistema motorizado permite observación nocturna de planetas, detalles de la luna, nebulosas y cúmulos de estrellas

Esta donación abrió el programa de la Gran Fiesta del Eclipse, del cual participó el Instituto de Física y Astronomía de la Universidad de Valparaíso (IFA) en colaboración con el Núcleo de Formación Planetaria (NPF) y el Instituto Milenio de Astrofísica (MAS), gracias al apoyo de ESO Chile, la Municipalidad de Vallenar y El Gobierno Regional de Atacama. La actividad contempló, en las horas previas al eclipse total de sol, talleres de astronomía, obras de teatro, conversatorios, charlas y actividades inclusivas para los no videntes.

La Escuela Hernán Aravena imparte educación básica a 18 niños de primero a sétimo año y su directora, María Cristina Ardiles, explicó que “es una gran oportunidad para nuestros estudiantes para que ellos puedan desarrollar habilidades de las que pueden hacer uso en el futuro”. La docente destaca el nuevo equipo viene a potenciar el proyecto Observatorio Astronómico Infantil, que se inició hace tres años: “Nos faltaba precisamente esta herramienta para seguir con el proyecto. Este es el empujón que necesitábamos para avanzar en la difusión de la astronomía en nuestros niños, aprovechando las condiciones privilegiadas de nuestro cielo”, agregó.

El director de la carrera de Licenciatura en Física de la Universidad de Valparaíso (IFA UV), Omar Cuevas, contó que “yo les decía a los niños que son unos privilegiados, porque tener un telescopio de este tipo en un colegio en donde los cielos tiene esta calidad es tremendo. Para nosotros, como UV, es una forma de potenciar, de abrir fronteras al venir tan lejos. Y que otras personas tengan estos instrumentos tan importantes para la formación permitirá que los niños desde pequeños conozcan de qué se trata el cielo, de qué se trata la astronomía y, además, sembrar ese bichito de la curiosidad y que la ciencia sea parte de su vida”.

Yilleska Villegas, alumna de cuarto año básico, dijo que “es bonito recibir un telescopio como éste, porque voy a aprender a ver los planetas y las estrellas”. Joaquín Alfaro, de quinto año, describe la utilidad del equipo: “Estamos muy contentos, porque con este telescopio vamos a poder ver las cosas que están en el cielo, como la luna y los planetas. Estamos felices, porque aquí en Cachiyuyo vamos a poder ver 100% el eclipse, que es un fenómeno que pasa cada 200 años”.