IFA researchers refer to the impact of the James Webb telescope

Revolucionarios aportes brindará el telescopio James Webb (JWST) que se lanzará en octubre del 2021 al espacio y que tendrá un tremendo impacto para la investigación que desarrollan los y las astrónomas en el Instituto de Física y Astronomía (IFA) de la Universidad de Valparaíso.

25 años tardó en estar listo este observatorio espacial desarrollado por 17 países que está siendo construido y operado conjuntamente por la NASA, la Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial Canadiense, para sustituir los telescopios Hubble y Spitzer.

El astrónomo del Instituto de Física y Astronomía (IFA) , Dr. Eduardo Ibar se refirió a esta importante noticia publicada por varios medios de comunicación los últimos días : “No estará orbitando a la Tierra, sino que estará a 1.5 millones de kilómetros, en una posición que le llamamos el Lagrangiano-2, ubicado  “detrás de la Tierra” en la proyección de la línea que une el Sol y la Tierra, precisó.

Ibar advierte que : “Esto lo pone en una tremenda desventaja, ya que si por algún motivo la óptica no está alineada, como sucedió con el telescopio espacial Hubble no hay forma de enviar astronautas a repararlo, además, la envergadura del telescopio de 6.5 metros de diámetro no permite lanzarlo en forma desplegada, es decir , que necesitará desplegarse en el espacio, añadiendo riesgos que deben ser controlados a la perfección ”

Las observaciones astronómicas del JWST permitirán tener una mirada única para explorar los comienzos del Universo, las cuales en combinación con los telescopios terrestres ubicados en el norte de Chile revolucionarán, entre otros, nuestro entendimiento de cómo se formaron y evolucionaron las galaxias. 

Por su parte, la docente del IFA y directora del Núcleo Milenio de Formación Planetaria (NPF) Dra. Amelia Bayo, comenta que con respecto a la formación estelar y planetaria, y, también para el estudio de exoplanetas, el James Webb supone un avance “astronómico” en precisión con respecto a sus “predecesores”, el telescopio SPITZER en el infrarrojo medio, y el Hubble en el infrarrojo cercano.

James Webb va a permitir analizar con un detalle exquisito las atmósferas de planetas que orbitan otras estrellas. La técnica que se ocupará para esto es la espectroscopía infrarroja, que permitirá conocer aspectos químicos inaccesibles hasta ahora de estos mundos extrasolares.

En un “paso astronómico anterior”, es decir, respecto de los discos en los que se forman estos exoplanetas, James Webb permitirá comparar las propiedades del polvo y gas de estos discos que alimentan a los protoplanetas, alcanzando objetos de una de nuestras galaxias vecinas, la Gran Nube de Magallanes, y, por primera vez, comenzar a entender semejanzas y diferencias en los procesos de formación planetaria entre distintas galaxias, concluyó Amelia Bayo.