IFA academics work to protect the Chilean night sky

Vincent Van Gogh

Cuando el poeta chileno, Pablo Neruda, pudo escribir “La noche está estrellada y titilan azules los astros a lo lejos” seguramente se encontraba en ese estado de inspiración que permite la oscuridad completa bajo un cielo nocturno como el que también pintó Van Gogh en su famoso cuadro “La noche estrellada”.

La posibilidad de la ciencia y, en definitiva, la humanidad, de disfrutar de esa experiencia que transcurre cada día entre que se esconde el sol en el horizonte y amanece nuevamente, tiene a numerosos especialistas de variadas disciplinas en el mundo entero sin poder dormir tranquilos.

Recientemente en Chile una comisión científica fue nominada por el Ministerio de Ciencias y de Medio Ambiente para proteger ciertos territorios de la contaminación lumínica y revisar aquellos que poseen características únicas para el desarrollo de la astronomía.

El grupo de seis especialistas definidos con el apoyo de la Sociedad Chilena de Astronomía (SOCHIAS), está integrado por María Teresa Ruiz, Eduardo Unda-Sanzana, Amelia Ramírez, Manuela Zoccali, Rodrigo Reeves y Ricardo Bustos; quienes cuentan con la colaboración de la astrofísica y Seremi del Ministerio de Ciencia, Paulina Assmann, además del director del Programa de Astronomía de ANID, Luis Chavarría.

A propósito de esta iniciativa el astrónomo Dr. Eduardo Ibar desde el Instituto de Física y Astronomía (IFA) y, en su calidad de Director Ejecutivo de SOCHIAS, ha impulsado y apoyado activamente la creación de un Grupo de Trabajo para la Contaminación Lumínica de SOCHIAS (https://sochias.cl/actividades/grupo-de-trabajo-para-la-contaminacion-luminica/) que analiza desde Chile este escenario: “El cielo de Chile es de algún modo la puerta que conecta la Tierra con el espacio exterior. La calidad del cielo de Chile para la observación astronómica es reconocida mundialmente. Si la contaminación lumínica no es atacada efectivamente, en unas pocas décadas podríamos perder esta posición”.

Ibar, quien también es representante de esta asociación ante el directorio de la Fundación Cielos de Chile (https://cieloschile.cl/), y en su afán de trabajar en investigaciones que apunten en esta protección, es partícipe en un proyecto QUIMAL junto al meteorólogo del IFA, Omar Cuevas, para enviar una cámara al espacio en un CubeSat con el fin de monitorear la contaminación lumínica en la vecindad de los observatorios astronómicos (https://elpais.com/elpais/2020/01/31/ciencia/1580466775_052858.html).

“Este proyecto es innovador pues se podrá observar específicamente desde el espacio el territorio alrededor de los observatorios astronómicos y cuantificar la contaminación producida por fuentes luminosas. El análisis de las imágenes obtenidas por el CubeSat estará a cargo por los investigadores de la Universidad de Valparaíso, donde también tendrá una componente de análisis atmosférico y brindará la oportunidad de investigar cómo las condiciones meteorológicas pueden aportar a la contaminación lumínica.”, se refiere Omar Cuevas.

Fuente: https://www.nightearth.com

Los avances de este estudio los presentó hace pocas semanas Ibar en el Primer Congreso Transfronterizo de Contaminación Lumínica: (https://desarrolloruralysostenibilidad.dip-badajoz.es/ctcl2020/).

Si ya existía el decreto 043, ¿por qué ahora es necesario una comisión de expertos que aporte en la definición de nuevos territorios?

“Porque la reciente modificación de la Ley 19.300 define abordar la contaminación lumínica como parte de las exigencias en la elaboración de un estudio de impacto ambiental, y además le da la responsabilidad al Ministerio de Ciencia Tecnología Conocimiento e Innovación de proponer al Presidente de la República las áreas con valor científico y de investigación para la observación astronómica”, señala Ibar.

¿De qué forma la comunidad de a pie puede aportar con esto?

“Concientizando a los demás para alertar sobre la pérdida del cielo nocturno y la imposibilidad de maravillarse con las estrellas. También preferir luminarias de temperatura de color menor a 3000 Kelvin en sus casas y patios. Esto no es solo por un tema de contaminación para la astronomía, sino también por un tema de salud pública, y de protección de la biodiversidad. Pueden también alertar a la Superintendencia del Medio Ambiente sobre posibles focos contaminantes en las Regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo”.